Este es un espacio emblemático en el centro histórico de la ciudad de Toledo, muestra del urbanismo medieval toledano. En el siglo XII y XIII fue un corral de tipo islámico, y ocupado en su día por el Palacio de los Trastámara. Con el paso del tiempo, el espacio se degradó considerablemente hasta que en 2014 el Consorcio de la Ciudad de Toledo inicia su restauración y puesta en valor, especialmente del Salón Rico con un increíble artesonado mudéjar. El proyecto ha recuperado un espacio urbano vivo para la ciudadanía con multitud de actividades, al tiempo que ha mejorado la comunicación entre puntos clave de la ciudad. El proyecto se realizó en colaboración con el Consorcio de la ciudad de Toledo y el estudio de arquitectura José Antonio Rosado.


